Otro país, el Perú
Cuaderno de Ruta: La Paz(Bolivia) Desaguadero (frontera) Puno, Juliaca, Ayaviri, Sicuani, Cuzco.
Ya he abandonado Bolivia, ahora estoy en el Perú en la ciudad de Cuzco, la antigua capital del Imperio Inca. En La Paz agarré un bus hasta la frontera Boliviana-Peruana, llamada Desaguadero. No quería tener que salir de La Paz y atravesar todo el Alto, ciudad grandísima pegada a La Paz, en bici. Llegué a la frontera hice los trámites migratorios y cambie de país. ! Que frontera! ! que caos! Gente de un lado a otro, “bicicarros” por todos los lados, puesto de venta de todo tipo de productos, cambistas, puestos de comida……Abandoné Bolivia, ese país que no se exactamente por que pero me encanta. Otra vez estuve en el tres meses, conociendo sus contrastes, altiplano- selva, salar-montaña, indígenas- gringos, evistas- medialuinistas….Esta vez en unos 20 días lo atravesé.
Empecé a pedalear, ya en el Perú, pronto me percaté de una cosa, pensé en el Perú,o acaban de ser las elecciones, que no creó sino me habría enterado, o van a ser las elecciones. !Que derroche de pintura! en muchas, muchísimas de las casas de al lado de las carretera o en los pueblos, la fachada principal estaba pintada, toda ella, vota por este candidato, marca este número. Pregunté a la gente y me dijeron que el día 10 de abril, osea mañana, hay elecciones generales para elegir al presidente del Perú.
Debo reconocer que no sabía mucho de la actual política peruana, claro esta, que si que sabía que el actual presidente es Alan García y que en su mandato a tenido problemas con los indígenas, tanto con los de la amazonía como con los de la montaña, por la venta, normalmente a empresas extranjeras, de los recursos naturales y de grandes extensiones de tierra del Perú. Pero no sabía quien eran los otros candidatos, los que tenían más opciones al triunfo…..Así que todo me resultaba nuevo. Decidí enterarme, un poco, como estaba el ambiente. Para eso con toda la gente que hablaba le preguntaba; Bueno amigo o amiga ¿ Quién va a ganar? Así entre pedaleos a 4000 metros de altura sobre el nivel del mar, acercándome hacia el Cuzco, y conversaciones con los lugareños me fui enterando un poco y sacando algunas conclusiones; La gente más pobre y humilde del país, es decir, los indígenas que viven en el campo de la agricultura y ganadería están incondicionalmente a favor del candidato Ollanta Humala. Este aboga por la recuperación de los recursos naturales del Perú y por la nacionalizción de empresas claves del país. La mayoría de las gentes de las ciudades o pueblos más grandes, están totalmente en contra de Ollanta, y es aquí donde el voto esta más repartido entre los 10 restantes aspirantes a la presidencia. Entre ellos destaca el Ex-presidente Toledo, pero sobre todo Keiko, la chinita, como la llaman, que es hija del ex- presidente del Perú Fujimori, que actualmente esta cumpliendo la condena de 25 años de prisión, por crímenes contra la humanidad.
También esta claro que tanto los medios de comunicación y el resto de los 10 aspirantes coinciden en no querer a Ollanta , al que acusan de nacionalista, amigos de los de la sierra, con esto se refieren a los indígenas del campo, de dictador, autoritario y de amigo de Chavez.
Así que mañana 10 de abril, habrá elecciones en el Perú. Parece claro que ninguno de los 11 candidatos, obtendrá la mayoría, es decir el 51% de los votos. Se tendrá que recurrir a una segunda vuelta entre los dos candidatos que hayan tenido mayor número de votos. Lo que parece ser que esta claro, es que a la segunda vuelta pasaran Ollanta y “otro candidato”, parece ser Keiko. En la Segunda vuelta ganará el “otro candidato” ya que pase quien pase de los 10 restantes, se unirán para que no gane Ollanta. ¿Qué tendrá ese Ollanta, que levanta odios o amores?
Dejando la política peruana a un lado, de Desaguadero al Cuzco he pedaleado más de 400 km. El primer día llegue a Puno, una ciudad turística y situada a orillas del Lago Titicaca. Salí de Puno, que subida para empezar el día, con duras rampas y de unos 5 km de distancia, el corazón me latía fuerte, parecía como que se iba a romper o salir de las costillas, creo que esta forma de latir solo me pasa en la altura, iba a más de 4000 metros de altura, y aunque en teoría estoy aclimatado, creo que ante un gran esfuerzo físico nunca se esta aclimatado. Luego un buena bajada para recuperarme. Después una locura, tuve que atravesar Juliaca la ciudad más grande la zona, encima era día de mercado. Taxis, “taxi-,motocarros”, “taxi-bicicarros”, autos, gentes, y yo allí en medio de ese caos con mi bici. Tardé un buen rato en cruzar toda esa locura. Hice unos 70 km por un amplio valle entre tierras de cultivo, aun verdes, casas todas pintadas con la publicidad política y gentes por todos los lados unos en bici, otros con los rebaños de ovejas y llamas, otros cargando con productos del campo hacia casa. Llegué a un pueblecito y decidí allí pasar la noche. No me inspiraba confianza acampar cerca de la carretera , ya que se me divisaría desde muy lejos. Este pueblecito estaba a unos 300 metros de la carretera, entre en él y pregunte por un hospedaje, lógicamente no lo había. Me dijeron que fuera a casa del párroco, que lo mismo él me daba alojamiento. Llamé a la puerta de la casa del párroco, no contesto nadie, pero la vecina del párroco me dijo que había ido a la ciudad y que no volvería hasta tarde. Había enfrente de la casa del párroco una “era” bien verdecita, pregunté si podía acampar allí, me dijeron que si. Allí pasé la noche, enfrente de la casa del párroco. Amanecí, todo mojado, la tienda por dentro y por fuera, la bici, debió haber mucha humedad por la noche. Por suerte, el sol lucia con fuerza. Cuando estaba desayunando leche con cereales, vi que de la casa del párroco salia una persona que se acerco hacia mi. Resultó ser el párroco, antes de decir nada, mientras miraba hacia el cielo y con su mano hacia una cruz imaginaria me dijo “Dios es testigo que no soy culpable de que hayas dormido acá y si te enfermas tampoco soy culpable” Por Dios padre, le conteste, no se sienta culpable de nada. Me dijo que fuera a tomar un café. Acepté la invitación, así se hacia tiempo para que se fueran secando el saco, la tienda ……Mientras me tomaba el café el párroco hablaba y me llamaba gringo aventurero. que ha dormido en la calle. Su tema de conversación, como no, eran la elecciones y decía que a él le daba lo mismo quien ganara pero que no ganara Ollanta que el país se hundiría.
Así en otros tres días más de pedalear llegué al Cuzco. Un día tuve que subir el el puerto de la Raya, a más de 4300 metros , los últimos kilómetros se me hicieron durísimos, sin ser rampas duras, parecía que nunca terminaría, pero por fin lo conseguí, después comenzó una bajada y fuerte lluvia, entre en un valle que me acompañaría practicamente en mis siguientes días de pedaleó hasta el Cuzco, con pueblos más grandes y el terreno mucho más fértil.
Os confieso una cosa, personalmente me gustaría que ganara Ollanta, aunque creo que lo que dice por diferentes motivos será difícil que lo cumpla y que los grandes intereses económicos le dejen cumplirlo, pero por lo menos esa gente humilde, indígena, que siempre han estado olvidados y explotados por todos, da igual en que época fuera en la colonia, en la república, con unos y con otros presidentes. Esos agricultores y ganaderos que me encontraba en los pueblitos, a orillas de la carretera con el “ganao” , con la bici yendo a la “chacrita” su tierra de cultivo, unos con sus miradas a veces de incredulidad de ver pasar a un gringo viajando en bici, otros con una sonrisa diciendome adiós con la mano, otros con total indiferencia hacia mi y mi bici. Por esa gente que en un momento de su vida y también por sus generaciones pasadas, siempre olvidados, tengan su momento de felicidad y triunfo y sentirse escuchados por alguien, por ellos, aunque segurian siendo igual de poblre, me gustaría que ganara Ollanta.








