Todo llega a su fin.

 

Muñoveros( Segovia)

Hola amigos y lectores de mi blog, hace tiempo que no tenéis noticias mías. Hace ya más de diez días que cogí un avión en Lima que me llevó hasta Madrid, este viaje en avión puso fin a mi periplo por los Andes en bicicleta. Como ya os dije vendí mi bici, pasé parte dela Semana Santa en Ayacucho y desde allí me fui a Huaraz una ciudad a 8 horas de viaje al norte de Lima. Ubicada en el Callejón de Huaylas, este “callejón” es un impresionante valle en medio dela Cordillera Blanca yla Cordillera Negra.

La Cordillerablanca con sus más de treinta nevados de6000 metrosde altura sobre el nivel del mar, es la escuela de todos los Alpinistas o Andinistas que luego pasaran a ser himalayistas. En Huaraz me  encontré con Juan un madrileño, que conocí hace unos meses en el Chaiten, sur de Argentina, en Cuzco por  casualidad me lo encontré de nuevo. Entre Cuzco y Chaiten debe haber más de5000 kilómetros, ¡el mundo es un pañuelo! En el reencuentro en Cuzco, quedamos para volver a encontrarnos de nuevo en Huaraz para hacer algún trekking por el Parque Nacional del Husacarán en la cordillera Blanca.

Barrio de Lima

Yo llegué a Huaraz un día antes que Juan, me informe de los trekking que se podían hacer y los medios de transporte que teníamos que coger para llegar a los pueblos de donde se empieza a caminar. Cuando llegué a Huaraz todavía erala Semana Santa, por lo que me encontré la ciudad llena de turistas nacionales sobre todo limeños. Este turismo limeño que también me encontré en Cuzco y en Ayacucho, me ha sorprendido. Hace 10 años que estuve por primera vez en Perú, no había tanto  turismo nacional  o por lo menos yo no lo vi. Y es que según las estadísticas económicas el Perú en los últimos años esta creciendo muy  rápido. Esta surgiendo una pequeña clase media, que esta consiguiendo un cierto nivel económico que le permite destinar algo de sus ingresos al ocio y al turismo. Esta incipiente clase media, vive por lo general o en las grandes ciudades o en Lima la capital del país. Pero este crecimiento económico del país no esta llegando a todas las personas. Creo que a los más humildes del país, es decir, los campesinos y ganaderos que normalmente son indígenas, incluso algunos de ellos no hablan el castellano sino   sus lenguas prehispánicas como el quechua, no se están beneficiando del crecimiento económico de su nación,  su calidad de vida esta igual que hace años o incluso peor. Por mi forma de viajar, como ya sabéis en bici, avanzando despacio, conociendo pequeños pueblos y a sus gentes campesinas, me ha permitido llegar a esta conclusión. No se si será cierta o no, porque es una opinión personal.

El nevado Huascarán

 

Campesino cercano a Huaraz

 

En las zonas rurales, la comunicaciones siguen estando olvidadas, las casas siguen siendo muy precarias, muchas sin agua ni luz, las técnicas de cultivo siguen siendo como hace muchos años, incluso como eran en las generaciones anteriores, es decir, arando el tierra con arado tirado por vacas o machos, transportando la simiente y la cosecha a espalda o a burro, vendiendo sus productos a bajos precios incluso según me comentaba alguno de ellos, a precios más bajos que hace años. En las épocas de más tarea en el campo siguen trabajando toda la familia, madres, padres, abuelos, tíos y niños de pocos años de edad. En muchos casos las escuelas donde van a estudiar los niños esta a varias horas de camino a pie. Sigue habiendo mucho racismo por parte de la gente de las ciudades hacia la gente campesina, denominándolos despectivamente como “gente del campo o de la montaña”. Además de todo esto los precios de todo han aumentado considerablemente.

Casa Campesina

 

Por esto creo y digo que este crecimiento económico, del que se enorgullecen muchos peruanos, no ha llegado a gran parte de los peruanos.

Al día siguiente de mi llegada a Huaraz, llegó Juan.  Alquile una mochila. Compramos comida para unos cuantos días y nos fuimos a la montaña. Estuvimos caminado 4 días porla CordilleraBlanca.Fueron días duros debido a la lluvia todos los días nos llovió bastante. En teoría  en esas fechas ya debía haber parado de llover, pero todavía seguía lloviendo. No me extraña que este sea el paraíso de los grandes montañeros de todo el mundo. ¡Qué montañas!!Qué paisajes!. Por las nubes no pudimos contemplar bien los grandes y famosos nevados de más de6000 metrosde altura solo en  algún momento que se despejaba un poco el cielo, pero, que nevados.

Yo en un paso a más de 4000 metros de altura, en el trekking en la Cordillera Blanca

 

Después de estos días caminado por las alturas, regresamos a Huaraz, Juan se fue hacia Ecuador continuando así  con su viaje de 9 meses por América, yo me quedé unos días más haciendo tiempo para regresar a Lima y coger el avión. Quería subir algún pico nevado pero por este retraso de las lluvias todavía resulta una empresa arriesgada y sin muchas posibilidades de éxito, así que me dedique en mis últimos días de viaje a caminar por lagunas y pueblos cercanos a Huaraz. Después regresé a la capital del Perú que con sus más de 12 millones de habitantes, aunque no se sabe a ciencia cierta la gente que  vive en ella, me resulta una ciudad sin ningún atractivo, muy loca, muy descuida y debido a su ubicación y gran contaminación, a orillas del mar pacífico y en medio de un desierto,   hace que todas las fachadas de las casas estén muy sucias, con una luz muy rara siempre suele estar nublada. Estas características de la ciudad   hacen de ella un lugar de pasó de turistas, que bien van para el sur o el norte del país, o que toman el avión de regreso o de llegada. La mayoría de turistas se alojan en el barrio de Miraflores o en sus aledaños San Jorge y San Borja, barrios donde vive gente con un alto poder adquisitivo, esto se aprecia con un simple paseo, las fachadas de las casas no están sucias, hay un parque automovilístico que no tiene nada que envidiar al de Europa, hay cámaras de vigilancia que graban las calles las 24 horas del día. También hay un montón de centros comerciales, de esos donde puedes hacer de todo, comprar productos de las mejores marcas internacionales, comer en restaurantes, bailar y beber en discotecas….vamos que puedes entrar a él a las 8 de la mañana y salir a las 5 de la madrugada.

Yo preferí quedarme a dormir en el centro de la ciudad, a una sola cuadra de la plaza de armas, allí pasé una noche y al día siguiente cogí el avió a España. Ahora me encuentro de nuevo en mi querido pueblo segoviano, Muñoveros, donde pasaré una buena temporada. Salud.