Muñoveros ( Segovia) – Dakar

Hola amigos y lectores de mi blog. Hace tiempo, mucho, que no tenéis noticias mías. Lo acabo de mirar, desde el 16 de mayo del 2011 no he vuelto a escribir. Ahí os conté como terminó mi periplo “A pedales por los Andes” que me llevó más de 6 meses pedaleando por cuatro países, Argentina, Chile, Bolivia y Perú. Salí de Ushuaia, la ciudad más al sur del continente americano y llegué hasta Cuzco, la antigua capital del Imperio Inca, en Perú.

¿Por qué no habéis tenido noticias mías?  Porque  después de este viaje, a finales del 2011 tuve una lesión de rodilla que me impidió realizar un  nuevo proyecto. Al año siguiente, es decir, a finales del 2012 y principios del 2013, fui a América, a México, y más concretamente a Chiapas, estado mexicano ubicado al sur-este del país. Allí estuve cuatro meses como observador de los derechos humanos; algunos os preguntareis y ¿qué es eso? Es una persona que con su presencia de “extranjera” hace de escudo humano ante los ataques a las comunidades indígenas y campesinas por parte de paramilitares, militares y policías, es decir, las fuerzas de “orden público mexicano” que privan  y violan los derechos humanos más básicos de estas gentes.

Viví en 5 comunidades, pueblos indígenas, normalmente zapatistas, bases de apoyo al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el EZLN, que con su levantamiento armado el 1 de enero de 1994 bajo el lema de “Tierra y Libertad” se comenzaron a organizar de forma autogestionada, autónoma y asamblearia. En estas comunidades se pueden leer carteles con otro lema: “Está usted en territorio Zapatista en Rebeldía. Aquí manda el Pueblo y el Gobierno obedece” y no solo lo pone un cartel sino que, aunque con no pocos problemas, lo intentan llevar a cabo.

La observación se hace bajo un criterio de la no intervención tanto política como económica. Convivir con estas gentes fue, para mí, una lección donde aprendí otras formas de entender la sociedad, la economía, la política,…la vida. Vi su organización y su lucha por aspirar a una vida más digna y a una sociedad más justa, comprobé como al Estado mexicano no le gusta que la gente pobre, indígena y campesina luche por su dignidad y como para conseguirlo utiliza una guerra de baja intensidad, pero guerra al fin, con sus fuerzas de orden público y presencié como arma y  financia a ciertos campesinos para que se enfrenten entre ellos.

Por razones de seguridad, mía y de las propias comunidades indígenas en las que viví, no pude escribir este blog.

Ahora os vengo a contar un nuevo proyecto, una nueva ilusión: “Muñoveros-Dakar”. Sí, el Muñoveros-Dakar, no el París-Dakar. Saldré de mi pueblo segoviano de Muñoveros e intentaré llegar a Dakar, la capital de Senegal, y claro está, en bici.

Atravesar la mitad sur de España siguiendo la Vía de la Plata llegar a Algeciras donde en ferry cruzaré el estrecho y una vez en África pedalearé por Marruecos, el Sahara Occidental ocupado, Mauritania y Senegal.

Como siempre sin fechas ni nada organizado y llevando en mi bici,  en sus alforjas, todo lo necesario: tienda de campaña, saco de dormir, cocinilla, comida, herramientas, mapas, pasaporte……pero sobre todo muchas ilusiones.

Espero que sigáis mis aventuras a través de este blog y las disfrutéis.