Al Atlas en bici

Al Atlas en bici

Cuaderno de ruta Marracek, Ilimilil 83 km, Toubkal 4125 metros sobre el nivel del mar.

¿Qué contar de Marracek? ¿y qué contar de su plaza Djemma Fna?. Sus zocos, sus artesanos, sus callejuelas y “la plaza”, ese inmenso teatro que es, con sus espectáculos de continuo que fue declarado por la Unesco obra de arte y patrimonio oral de la humanidad, sus encantadores de serpientes, sus aguadores, sus domadores de monos, sus tatuadoras de henna, sus cuentacuentos, sus dentistas, sus puestos de frutos secos y de comida caliente, sus puestos de zumos de naranja… Pasear por ella es un autentico deleite para los sentidos.

Lugar donde se puede oír hablar en muchos idiomas. Es impresionante como los trabajadores de la plaza pueden hablar 5 o 6 idiomas, al verte te pueden decir, por ejemplo, ey colega, ey tronko, quieres comer en el puesto de Hassan, es el “Arguiñano Marroquí” pero con precios democráticos. Se puede oír hablar en castellano, en árabe, en bereber, en italiano, en portugués, en inglés, en alemán, en japonés,…

Aquí en Marracek estuvimos , porque ahora estoy acompañado de Garem, tres días y nos alojamos en un hotel con vistas a la plaza por 60 dírham la noche. Paseando por Marracek, por su plaza y zona de artesanos parece que retrocedes en el tiempo; pero también vi lo igual y homogéneo y globalizado que se está convirtiendo el mundo. Entré en el centro comercial Carrefour, preguntareis para qué? porque en el centro de la ciudad por más que pregunté en diferentes tiendas, droguerías y farmacias no encontré alcohol ni de quemar ni de curar para poder utilizar la cocinalla. Me dijeron que en el Carrefour hay de todo, así que acompañado de Garem cogimos nuestras bicis, esta vez sin alforjas, y nos fuimos al centro comercial Carrefour situado a 5 km del centro de la ciudad. ¡cómo disfrute con la bici por el zoco!, esquivas a una persona, a una mula, a un carro, a otra bici, a una moto,…

Garem se quedó con las bicis en la puerta del centro comercial y yo entré dentro, un centro Carrefour exactamente igual en todos los sentidos al que pueden encontrar en cualquier parte del mundo. Las mismas tiendas, los mismos productos, la misma colocación,… me dirigí hacia la zona de limpieza del hogar, miré, busqué y nada, pregunté a un reponedor, éste solo sabía un idioma, no como los de la plaza; salam malekum – le dije- me respondió –salam, alcohol -le dije-, no me dejó continuar, me hizo con un gesto que le siguiera; según caminaba tras él pensé: -éste no me ha entendido y me lleva a la zona de alcohol de beber; no conozco bien como es aquí la ley de venta de alcohol pero casi no se vende en ningún sitio; me dirigió hacia la zona de cosméticos, busqué, miré y nada , pregunté entonces a una reponedora y los mismo, me mandaba al lugar donde estaba el alcohol de beber. Y así sin alcohol para mi cocina nos tuvimos que volver del Carrefour al centro dela ciudad.

Abandonamos Marracek dirección el alto Atlas y con la intención de subir al Toubkal, la montaña más alta del norte africano. Según abandonábamos Marracek íbamos dejando zonas muy áridas, viendo las montañas nevadas al fondo hacia donde nos dirigíamos; pasando por pueblos muy bonitos enclavados en zonas más fértiles, en Asni dejamos la carretera principal y entramos en una muy mala con muchos baches, curvas zonas sin asfaltar. Así hicimos 17 kms remontando el rio por un precioso valle de pequeños pueblos dedicados sobre todo al cultivo de frutales, manzanas. Llegamos a Ilmilil un pequeño pueblo situado ya a 1800 metros de altura y que prácticamente vive del turismo de sus altas montañas, hotelitos por todos los sitios, tiendas, restaurantes, tiendecitas de alquiler y venta de material de montaña,… es gracioso ver como visten sus habitantes, muchos con sus chilaba y debajo pantalones de montaña, botas de montana, zapatillas de montaña,… muchas de ellas cambiadas a montañeros europeos. Estuvimos un día en el pequeño pueblo; día que nos sirvió para aclimatarnos un poco a la altura y alquilar crampones, piolets y botas.

Al día siguiente cambiando nuestras bici por botas y las alforjas por una mochila y tras casi 5 horas de caminata llegamos al refugio de alta montana: allí perdido era sin duda el mejor hotel en el que había estado en Marruecos, también su precio el más elevado 125 dírham, hasta ahora no había pagado más de 60 dírhram. Este refugio está situado a unos 3200 metros de altura. Su ambiente es gracioso, montañeros europeos, turistas con sus guías de alta montaña marroquíes. Al día siguiente, a las 8 de la mañana, comenzamos a andar, salimos de los últimos del refugio, nos costó llegar al a cumbre 2,30 horas, la subida, entre rocas, nieve, hielo, por la falta de climatización, pero sobre todo por el fuerte y frío viento se me hizo dura. Garem de vez en cuando me decía my hands, my hands, hielo, palabra en español que aprendió. Cuando llegamos a la cresta final, a unos 150 metros de la cumbre, el viento casi nos tiraba, pero por fin llegamos a la cima, un viento fuertísimo y frío, foto de recuerdo y para abajo. Llegamos al refugio recogimos el saco, cocina y demás enseres, y con algo de dolor de cabeza nos bajamos para evitar que fuera a más.

Salud

Anuncios

Hacia Marracechk

Cuaderno de ruta; Fez; Ifrane; Azrou; Meli mal; Marracehk. 1550 km

Llegué a Fez. De esta ciudad tenía muy buen recuerdo de un viaje que hice por Marruecos con mi amigo Miguel, si mal no recuerdo, hace más de 10 años, pero ya me ha pasado más veces, segundas partes nunca fueron buenas. No quiero menospreciar a esta gran ciudad que es Fez con sus más de 9000 callejuelas solo en su medina vieja, sus artesanos, sus mezquitas, su universidad,… pero otra vez más terminé saturado de los “guías o busca turistas” .  Por esta época no hay muchos turistas así que a los extranjeros se les acribilla; la verdad que no les quito su mérito, saber 4 o 5 idiomas y a esto añadir que por “las pintas” -léase aspecto- saber de dónde eres. Amigo, colega,  -te dicen- quieres comer, quieres visitar, quieres hotel, quieres alfombras, quieres guía, quieres visitar una casa bereber, quieres, quieres…..y cuando les dice que no se medio enfadan.

Lo que me gustó de Fez es la parte que llaman la medina Andaluza lugar donde nadie te dice quieres, quieres,… y ves el día a día de las gentes.

En Fez estuve dos días y de nuevo a pedalear. Llegué a Ifrane, después de no sé cuantas duras subidas y me quedé muy sorprendido de esta nueva ciudad-estación de esquí, no parece que estés en Marruecos sino en Suiza con sus verdes prados e inclinados tejados, sus lagos y jardines tan bien cuidados, su cara universidad, su ambiente, sus precios…

Dejé la ciudad tras pasar ante uno de los tantos palacios de los que tiene el monarca de Marruecos, éste es el de esquí  y veraneo. En un bosque de cedros, en el lado posterior del palacio real, monté mi haima para pasar la noche que aunque fue muy fría no por eso me impidió estar en un lugar privilegiado. Es que no hay que tener sangre azul para disfrutar de espectaculares bosques.

 

Image

Al día siguiente y para comenzar bien el día tocaba descenso pero con mucho frío. Me abrigué como todavía no lo había hecho en Marruecos: guantes, chaqueta,… y fui dejando atrás los montes de cedros y entrando otra vez más en tierras de cultivo, sobre todo de olivos, y de nuevo gente y gente por todos los sitios. No transcurría mucho tiempo sin ver a alguien, uno por aquí con su pequeño rebaño de ovejas, otros por allí sencillamente  sentados y ociosos, otros por allá zas, zas y zas, vareando los olivos, y si pasas por algún pueblo entonces ya sí que es más y más gente. Pensaba en lo diferente que es respecto a los primeros días de bici, cuando atravesé las provincias de Segovia, de Ávila y luego Extremadura y Andalucía, lugares donde sin contar los coches con los que te cruzas o te adelantan, claro que estás mucho tiempo sin ver a nadie y en los pueblos, sobre todo en los más pequeños de Segovia y Ávila, pasas por ellos  y no ves gente alguna. Aquí, en Marruecos, siempre hay gente por todos los sitios

ImageImage

Al segundo día de salir de Fez y cuando llevaba unos 60 kms me encontré con otro viajero en bici, Garem, un  inglés que salió de su Inglaterra hace 3 meses y lleva más de 5000 kms pedaleados. Empezamos a dar pedales juntos, se puso a llover y nos cayó una buena chupa de agua y mira por donde… esta vez no había nadie, ni una tiendecita, ni un pueblito, ni un mínimo lugar  donde refugiarnos, solamente una  gran recta de carretera, así que nos mojamos hasta que conseguimos dejar la nube llorona atrás.

 

Preguntamos como  pudimos, entre gestos y palabras sueltas en francés, en inglés, en árabe, a unas personas que estaban vareando olivos que si podíamos montar la haima por allí;  entendimos que sí. Después de cenar, pasta con tomate, y ya estando cada uno en su tienda y saco de dormir, nos despertaron unas voces fuera de la tienda, abrí la cremallera y era una de las personas con la que habíamos hablado antes; le entendí que por qué no habíamos ido a cenar a su casa, que nos había dicho que a las 7.30 cenaban, ¡no nos habíamos entendido!.  Al rato, ya serian las 10.30, otra vez voces fuera, y esta vez sí que las entendía, oí, en un perfecto castellano, ¿quién es el español?, yo -dije-  y abrí  la tienda de nuevo. Un varón, que se presentó como Hassan, me explicó que su hermano,  el de antes, le había dicho que había un español y un inglés durmiendo en  unas haimas. Empezamos a hablar, me contó que vivió en España 8 años trabajando en la Citroën de Vigo y me insistió mucho en que fuéramos a dormir a su casa, le dije que ya no, que no íbamos a recoger todo de nuevo, de todas formas se lo agradecí, charlamos otro poco y se fue.

Image

A las 7.30 del día siguiente de nuevo el hermano de Hassan, el que por las diferencias idiomáticas no nos entendimos mucho, apareció con un termo con café y pan reciente. Garem y yo desayunamos y otra vez más pedaleo entre olivos, zas, zas, zas, nuevos vareos a los olivos y de nuevo gente y gente. La noche parecida a la anterior. Esta vez nos despertó otro marroquí, éste había vivido  en Huelva, y nos traía café y leche. Y así,  el día 19, llegaba junto a Garem, casi un mes después de mi salida el 21 de noviembre, a Marrachek.

Entrar en Marrachek en bici me resultó gracioso, aquí mucha gente utiliza la bici como medio de transporte y por suerte se respeta un poco más las señales de tráfico, mucho más que en el norte del país. Cuando el semáforo se pone rojo se ve como las bicis van adelantado a los coches que están parados y se sitúan en primera fila, luego las motos, luego los coches y cuando el semáforo se pone en verde  todos parece que esprintan. A los ciclistas, vernos a Garem y a mí, les hacía gracia y nos intentaban adelantar y si lo conseguían nos miraban, se reían y nos hacían gestos con el dedo pulgar levantado, y de nuevo nos miraban y se reían.

Salud

Primeros dias por Marruecos en bici

Cuaderno de Ruta Xauen, Quezzane, Fez

 

Salam Malekum. Lo último que os conté fue mi llegada a Xauen. Xauen es una pequeña ciudad de 35000 habitantes ubicada los pies de la montaña del Rif. Es también conocida  como la ciudad azul, por el color de sus casas blancas-azules. Ciudad santa, de hay sus innumerables mezquitas; estuvo mucho tiempo prohibida a los cristianos pero no a los judíos. Hasta 1920 solo cuatro extranjeros habían entrado en ella. Lejos quedan aquellos tiempos, ahora es una ciudad muy turística, llena de hoteles; restaurantes y tiendas donde venden alfombras; diferentes trabajos en cuero, artesanías de todo tipo,..

Image

 

 

En esta  ciudad pasé un día descansando de las dos jornadas anteriores de fuerte viento. Pasear por su centro tan cuidado, con sus callejuelas sin orden, para arriba, para abajo, para un lado,  para el otro,….sus blancas y azules casas, sus tiendas y cafés, el ir y venir de sus gentes, la mayoría  hombres vestidos con el traje típico, la chilaba, etc. es un auténtico placer.  Pero también me saturaron un poco los “busca-turistas” o como se les quiera llamar, ahora es temporada baja y no hay muchos turistas,  que te quieren llevar a un determinado hotel, a una determinada  tienda para que compres, a un determinado restaurante,  o sencillamente quieren venderte  hachís como ellos me decían,  “español unos porritos para olvidar a Rajoy”. Y es que Xauen está, como ya he dicho,  a los pies de las montanas del Rif una de las zonas  de mayor producción  mundial de kif hachis.

Image

 

Después de ese día de descanso de nuevo a dar pedales. Pasé por una zona de gran producción de olivas y ahora es el tiempo de su recolección. Así fui haciendo kilómetros entre los olivos y el ruido del chas-chas que suena cuando varean el olivo. Había gente por todos los lados, unos al pie de la carretera esperando, con sus sacos llenos de olivas, algún coche que parara para llevarlos a la almazara; otros transportando los sacos con sus pequeños burros;  otros sentados sin hacer nada más que estar sentados;… me gustó mucho ver como todavía alguna familia hace su aceite como lo llevan haciendo generaciones y generaciones con un burro que girando y dando vuelta mueve la gran piedra del molino; en las almazaras ya es otra cosa, hay electricidad.

Image

 

Como muchos sorprendidos al verme pasar  paraban de trabajar, me saludan con Salam Malekum y yo les respondía Malekum Salam, otro de nuevo Salam Malekum me contestaba, y yo,  ya enterado, Allh Ihennik; que dios te guarde en paz.Image

 

Durante un rato se me puso un chico de unos 12 o 14 años a mi lado con su desvencijada bicicleta, se reía, me miraba y con una mano que soltaba del manillar gesticulaba mucho. A pesar de su expresividad no era capaz de entenderle nada de nada; esta situación que al principio me resultó graciosa, al cabo de un tiempo empezó a ponerme nervioso pues ya se como  conducen los marroquíes, si en las ciudades es gana el más fuerte, en la carretera es algo similar, es lo mismo. Aunque no suele haber mucho tráfico tienes que  ir atento a los que vienen por detrás, pero también a los que vienen de frente y todo porque de vez en cuando algún loco sin ninguna consideración hacia el ciclista,  que te ve que vienes de frente, se pone adelantar a otro vehiculo y  no te queda otra que tirar hacia la… cuneta. Por esto, este chico me puso un poco nervioso, porque iba a un lado, de repente al otro, luego por detrás,…con este compañero de viaje estuve un par de kilómetros hasta que de repente dijo su primera y única palabra, yo oí, schooll, y se metió a la derecha hacia un viejo edificio lleno de niños por lo que pensé que  le había entendido algo,  que iba a la escuela.

 

Como todavía no he “cogido” muy bien el país y se iba haciendo la hora de parar de pedalear y no encontraba ningún buen lugar para acampar ya que por todos los lados hay gente, casas,  utilicé una táctica que en  otros países me ha venido muy bien,- preguntar por un hotel-, aun sabiendo, por mi mapa, que en muchos kilómetros no hay hotel alguno; siempre hay alguien que te lleva a su casa, pero esta táctica aquí  no estaba dando su fruto. Llegué a un pueblo más grande y pregunté a un señor que estaba al lado de la carretera por un hotel, hablaba algo de español y me dijo que en 68  kilómetros no había ninguno, me dijo que era el jefe de la gendarmería de ese pueblo, que un poco más adelante estaba el cuartel, que montara mi “haima” delante del cuartel y que ellos me vigilarían, así lo hice y allí en un perdido pueblo delante del cuartel pasé la noche.

 

 

Al día siguiente más pedaleo entre olivos, luego una zona de naranjos. En una de la veces de las que paré a tomar un té; de vez en cuando siempre me gusta parar a por agua, a tomar té o café, pero mas que nada para conocer a las gentes. delante de una pequeña tienda-café, había 3 señores mayores, no se si muy mayores porque me es difícil calcular la edad a esta gente, entre la vida dura del campo, la chilaba, la medio barba que suelen llevar,  a veces desdentados, fumando en una larga pipa kif, y mi llegada alteró su tranquilidad; empezaron a intentar comunicarse conmigo aunque gesticulaban y hablaban y se reían, nos entendíamos poco, llegaron dos personas mas jóvenes, uno de ellos hablaba algo de inglés, me preguntaba, les traducía a los otros, se reían, me miraban, uno me daba palmaditas en el muslo y y enseñando sus pocos dientes se reía y hacia un gesto como q era fuerte; cuando se enteró desde donde venía en bici, llegó la pregunta buena, que  en que trabajaba; al que hablaba en inglés no había forma de explicarles que era resinero ni con gestos ni con palabras, nada, hasta que uno de los señores mayores, con toda naturalidad, sacó de entre su chilaba un iphnee y dijo internt, internt, entró en youtube y me dio el iphone, busqué el video de Alberto Tejedor donde explica en que consiste este trabajo y se lo enseñé, todos miraban el video, se reían y hablaban entre ellos, yo me subí a la bici me despedí y allí les dejé con su pipa fumando kif y viendo a Alberto. Después de 110  kilómetros llegué a Fez, una de las ciudades imperiales.

En Bici por Africa

Cuaderno de Ruta, Cadiz, Tarifa, Tanger, Tetuan, Xauen

 

Como os dije en mi último post que la próxima vez que tuvieras noticias ya serían desde África, y así es, ya estoy en África, concretamente en Xauen, Marruecos. Salí de Cádiz para ir a Algeciras, pero por una nueva avería en la bici, con anterioridad, en Cáceres,  ya tuve que cambiar los pedales, me obligó regresar a Cádiz para arreglarla. El domingo, cambiando de planes,  me llevó mi tío, en coche, a Tarifa donde cogí el ferry rumbo a Tánger. En el mismo ferry, la policía marroquí  me selló el pasaporte dándome 3 meses de permiso.Image

 

Al llegar a Tánger salí del ferry por donde los vehículos y es que yo  llevo mi vehículo, mi bici, por este motivo fui el primero en desembarcar, no tuve que esperar a la cola de los pasajeros ni a que colocaran la rampa de los coches. Un policía, que parecía estar medio dormido en una silla, me preguntó: algo que declarar, algo que declarar -repitió- contesté que no; ¿pistole? -me preguntó- le dije que no pistole, que  no pistole (pistola) y así de fácil entré en África. 

 

Pensé lo sencillo que es para los europeos entrar allí y lo difícil que lo tienen los africanos pobres para entrar aquí, quienes huyendo del hambre, hipotecando a su familia, recorriendo miles de kilómetros se encuentran con esas altas vallas de no se cuantos metros de altura y que además terminan en inhumanas cuchillas o  navajas, no me interesa ni recuerdo su nombre. En fin…

Image

 

Nada mas salir del puerto de Tánger te encuentras con la medina. Allí busqué una pensión, me costó 50 dirham, el cambio está 1 euro 11 dirham, donde dejé las cosas y me fui a pasear. Perderse por la medina, con sus callejuelas laberínticas y estrechas, es una experiencia; subidas, bajadas, pasadizos por aquí y por allá, tiendas a un lado y a otro y por todos los lados…

 

Por ser puente en España había  muchos turistas españoles paseando y haciendo compras. Dicen de Tánger que en otros tiempos, a partir de la década de los  20 del siglo pasado, por poseer un régimen fiscal especial atrajo a comerciantes, aventureros, artistas, poetas, narcotraficantes, millonarios…Esa época de esplendor parece haber tocado su fin.

Image

 

Con un simple paseo por Tánger de das cuenta de sus grandes contrastes, la medina y la parte nueva de la ciudad; los campesinos, que al ser domingo vienen  a vender sus productos y la gente de la ciudad,  gentes vestidas con sus trajes típicos y  gentes vestidas con  ropas modernas y de marca, sus pequeños restaurantes y los restaurantes de lujo, los diferentes precios, puedes comprar una zapatillas Nike por 120 dirham,  creo yo que falsas, y a pocos metros encontrarte la tienda oficial Nike  donde el mismo modelo de zapatillas cuesta 1200 dirham, digo yo que verdaderas.

Image

 

Por esta ciudad  de contrastes estuve paseando  e imaginando lo que me deparará Marruecos.

 

Al día siguiente  me levanté temprano y a pedalear. Salir de Tánger me llevó casi una hora y me hizo recordar la conducción en los países árabes y musulmanes, donde parece un juego y a ver quien gana, no se cede el paso, eso es perder, por lo menos según lo entiendo yo,  de nuevo a ver quien gana al otro, si tú eres mas rápido o no frenas ganas y pasas el primero. Imaginaros, en mi caso, suelo ser yo el perdedor al ir en bici, y cargado, casi todos me suelen ganar.

Por fin y cansado ya de practicar  ese juego pude  salir de la ciudad  y coger la carretera dirección Xauen. Entonces empezó a soplar mucho viento, cada vez más, viento de levante por lo que siempre me daba de frente o del lado izquierdo,  el avanzar era cada vez mas complicado y para colmo… un puerto. Así entre la subida y el viento tuve que poner pie a tierra y empujar la bici durante unos kilómetros. Al fin pude  coronar el puerto, en la cima  soplaba aún más el viento. Un señor, refugiado del viento en su chilaba, se rió al verme y con gestos me dijo que ahora empezaba la bajada, pero incluso bajando, me costaba pedalear. A duras penas pude llegar a Tetuán, ciudad a mitad del camino de Xauen, que sorprendió gratamente. Todavía mucha gente habla castellano. 

 

Al siguiente día, para salir de la ciudad, otra vez a jugar, me ganas o te gano… y viento y viento de levante,  pero después de unas cuantas horas pude llegar a la bonita y turística ciudad de Xauen, entrando ya en la zona montañosa del Rif conocida mundialmente por el cultivo del kif, donde me encuentro ahora.

 

Salud

 

Hacia el sur por la Vía de la Plata

 Cuaderno de Ruta 680 kilómetros: Muñoveros, Segovia, Ávila, Plasencia, Cáceres, Mérida, Sevilla, Cádiz.

Hola Amigos y lectores de mi blog;  ya comenzó mi viaje, algunos ya lo sabéis, otros creo que no, no me gustan las despedidas,  hace unos días que empecé el Muñoveros- Dakar. El sábado 22 de Noviembre, salí de Muñoveros dirección Dakar. Hoy martes 3 de Diciembre me encuentro en Cádiz, en casa de mis tíos, Pili y Miguel, donde llegué el domingo y me quedaré unos días antes de coger el ferry para cruzar el Estrecho de Gibraltar.

Aunque hace 10 días que salí de casa, todavía no me creo que este en un nuevo viaje, esta vez, el comienzo fue  muy diferente a otros. Donde  me llevaban mis padres al aeropuerto, me despedían y cogía el avión y en unas horas aterrizaba en mi destino, que al ser otro país ya me olvidaba de España y tenía que estar atento a todo, la nueva moneda, el nuevo idioma, la nueva ciudad ……a parte de estar atento muchas cosas , por ser diferentes, me sorprendían. Pero esta vez como os he dicho, no ha sido así, salí de mi casa de Muñoveros en bici, era el sábado 22 de Noviembre, hacía un frío gélido, salieron a la puerta de casa, a despedirse mis padres, hermana, cuñado y mis sobrinos nos hicimos una foto y empecé a pedalear dirección Dakar, pasando por Segovia.

 

Pedaleé por carreteras, que pienso, que casi podía hacer con los ojos cerrados, pasé por parajes y pueblos que conozco muy bien. Creo que por estos motivos mi cabeza, no pensaba ni piensa todavía hoy, que estoy en el Muñoveros-Dakar.

Atravesé de Oeste a Este la provincia de Segovia, pasando por su capital, luego la de Ávila, después coroné el puerto de Tornavacas dejando la Comunidad de Castilla y León y con ella ese frío helador de mis tres primeros  días de pedaleó y mis dos primeras noches de tienda de campaña. Llegué a Extremadura, entrando por el famoso, por sus cerezos, Valle del Jerte, aunque claro está que estos no estaban ni en flor ni en fruto sino prácticamente desnudos de sus hojas. Aunque las noches fueron frías no tuvieron nada que ver con las de Castilla.

 

Llegué a Cáceres donde estuve un día sin dar pedales, se nota que todavía no estoy en forma y me vino muy bien ese día de descanso.

 

Después de Extremadura llegué a Andalucía, donde me fui quitando cada vez más ropa de abrigo. Así en ocho días  y siete de ellos de bici llegué a Cádiz. Pudiendo decir casi que he terminado mis días de pedalear por España, me quedan dos hasta llegar a Algeciras, ya que lo haré por la sierra gaditana, quiero evitar la carretera de la costa, por su viento y su tráfico.

 

En estos siete días de pedaleó, sin darme cuenta, me he ido poniendo un poco en forma y viendo cómo va cambiando, los paisajes, los cultivos, la arquitectura, el acento y la forma de hablar de la gente de “nuestra” España, del centro hacia el Sur.

 

Ya estoy deseoso, de cruzar a África y “enfrentarme” a ese continente. Creo que mis próximas noticias ya serán desde allí, donde realmente empezará mi aventura.

 

Salud.